Constructores en Quito · para vender o para un cliente

Controla tu obra desde un solo modelo y muéstrale a tu cliente cómo avanza.

Lo que no cuadra entre los planos, el cómputo y la obra sale de tu margen o te toca justificarlo ante tu cliente. Con los planos arquitectónicos armo un solo modelo digital de tu obra: de ahí salen tus cantidades, el control de lo construido y los informes firmados, con fotos, para tu cliente. Sin comprar licencias ni contratar personal.

Demostración en vivo de 15 minutos, por videollamada y sin costo; si quieres ver más, la alargamos. Te respondo de inmediato y, si se puede, la hacemos el mismo día. Si tienes una obra por arrancar, la vemos juntos.

Piloto en marcha en una obra de Quito · máximo 4 obras a la vez

Lo que hoy te cuesta

El plano dice una cosa, el cómputo otra y la obra una tercera.

Si construyes para vender, el sobrecosto sale de tu margen. Y tus compradores en planos, que te pagan una buena parte del precio mientras construyes, quieren saber cómo va lo que ya pagaron.

Si construyes para un cliente a precio cerrado, el sobrecosto es tuyo: no puedes subirle el precio por un cambio que no tenía precio pactado.

Si construyes por administración, tu cliente paga el costo real y quiere saber en qué se va cada dólar: tu palabra no le alcanza.

“¿Cómo va la obra? Mándame unas fotos.”

Tu cliente o tus compradores, todo el tiempo. Con fotos sueltas y un “vamos bien”, la confianza se gasta antes que el presupuesto. Con un informe firmado, se gana.

El servicio

Un solo modelo de tu obra. De ahí sale todo lo demás.

No diseño: trabajo desde los planos arquitectónicos de tu proyecto. Si construyes para vender, el mismo modelo te da también los planos para el trámite de aprobación y el material de venta: un solo modelo para tramitar, vender, presupuestar y controlar la obra.

Cantidades para presupuestar

Las cantidades salen del modelo, no de planos medidos a mano. Presupuestas con los mismos números con los que después se controla la obra.

Control de lo construido

Me apoyo en un software propio: tu residente reporta desde su teléfono, con foto, y el avance queda registrado columna por columna, losa por losa. Sabes cuánto va construido y cuánto falta sin ir a contar.

Informes firmados para tu cliente

Tu cliente o tus compradores reciben informes de avance firmados, con fotos, que salen del mismo modelo que tus cantidades. Con el modelo armado, el primero llega en la primera semana de seguimiento, y la pregunta “¿cómo va la obra?” ya tiene respuesta por escrito.

Coordinación, sin sumar personal

Con los planos de estructura e instalaciones puedo revisar antes de construir dónde choca una tubería con una viga, no cuando ya hay que picar. Capacito a tu equipo y dejamos por escrito, desde el arranque, quién entrega qué, cuándo y cómo se revisa.

Cómo funciona

Del primer mensaje al primer informe

No compras licencias, no sumas a nadie a tu nómina y no cambias de computadora. Ni tú ni tu residente necesitan Revit: del modelo me encargo yo, y en obra basta un teléfono.

PASO 01

Demostración en vivo

Por videollamada, en 15 minutos: te muestro lo esencial, cómo se controla una obra desde un solo modelo y qué vería tu cliente. Si quieres ver más, seguimos. Si tienes una obra por arrancar, la vemos juntos.

PASO 02

Precio por escrito y arranque

Recibes el precio y el plazo por escrito, completos. Si decides seguir, armo el modelo desde los planos arquitectónicos y acordamos con tu equipo las reglas de trabajo: quién entrega qué y cuándo.

PASO 03

Primer informe para tu cliente

Con el modelo armado empieza el seguimiento mensual. En su primera semana, tu cliente recibe el primer informe, firmado y con fotos. Si no te convence, ese mes no lo pagas: es la Garantía del primer informe.

Por qué funciona

Un modelo vale por lo que responde, no por lo bonito que se ve

Un modelo que nadie usa en obra es decoración cara. Sirve cuando contesta, con un dato firme, las preguntas que te cuestan plata. Estas son preguntas que tu obra debería poder responder sin improvisar en la reunión:

¿Cómo sé que mi gente está construyendo con la versión aprobada y no con un borrador?

Levantar con el plano viejo es de los errores más caros y más frecuentes de una obra, y nadie se entera hasta que hay que picar.

¿Cómo sé que el avance que me reportan es real y no la percepción de alguien?

El avance inflado se paga en planilla y se descubre en la siguiente visita.

¿Cómo sé que el modelo del que salen mis planos y mis cantidades está sano?

Un modelo sucio produce cantidades infladas y planos que se contradicen; te enteras cuando ya es caro.

¿Cómo sé quién cambió qué, cuándo y con autorización de quién?

En un reclamo, “yo tenía la otra versión” sin registro es una discusión perdida de antemano.

¿Cómo sé que en cada hito me entregan la información que pedí, no solo la geometría?

El as-built precioso que no dice qué bomba se instaló no sirve para operar ni para comprar.

¿Cómo sé cuántas interferencias siguen sin resolver, y cuáles me van a parar la obra?

Chocar una tubería contra una viga en pantalla cuesta minutos; en obra cuesta picar, rehacer y parar la cuadrilla.

¿Cómo sé que lo del modelo, lo comprado y lo instalado son la misma cantidad?

Cuando esas tres cifras no conversan, en algún lado se está yendo plata sin que nadie lo note a tiempo.

Miguel Ponce — Arquitecto y Coordinador BIM, fundador de LudensWorks
Quién está detrás

Miguel Ponce

Arquitecto · Coordinador BIM · Fundador de LudensWorks

Fui de los primeros en mi facultad en proyectar en Revit, cuando los profesores todavía preferían CAD. No era capricho: tener el dibujo por un lado y la información por otro me parecía un error. Llevo años en obra viendo el mismo problema —la información valiosa que se queda encerrada en el modelo— y meses construyendo algo para resolverlo.

Arquitecto (PUCE) BIM Executive — Miller&Co Construction PM — Columbia University Proyectos big box — RIPCONCIV
Capacidad real
4

Obras a la vez. Y el primer informe, garantizado.

La coordinación la hago yo, junto a tu equipo; por eso tomo pocas obras a la vez. Garantía del primer informe: si el primer informe que recibe tu cliente no te convence, ese mes no lo pagas. Lo corrijo, y al final del mes decides si sigues, sin multa. Ese informe es lo primero que ve tu cliente de tu obra: si no está a la altura, no deberías pagarlo.

Demostración en vivo de 15 minutos

¿No usas WhatsApp? Cuéntame tu obra aquí

En 15 minutos te muestro en vivo lo esencial: cómo se controla una obra desde un solo modelo y qué vería tu cliente. Si quieres ver más, seguimos. Deja aquí los datos de tu obra y te escribo para agendar la demostración.

Es para quien decide en una constructora y tiene una obra por aprobar o por arrancar.
La demostración no cuesta ni te compromete a nada: es para que veas, no para que compres.
Te respondo yo. Si tu obra no encaja, también te lo digo.

Tu información es solo para responderte y agendar la demostración. No comparto datos ni envío spam.

Recibí los datos de tu obra

Gracias. Te escribo al correo que dejaste para agendar la demostración y, si se puede, la hacemos el mismo día.

Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntarme

¿Esto es para mí?
Si construyes en Quito, para vender o para un cliente, tienes una obra por aprobar o por arrancar y decides en tu empresa, sí. Si vendes en planos, tus compradores reciben informes y no fotos sueltas. Si es a precio cerrado, presupuestas con cantidades del modelo y no medidas a mano. Si es por administración, le muestras a tu cliente, con fotos, qué se construyó y qué falta, en vez de pedirle que confíe en tu palabra.
¿Cuánto cuesta?
La demostración no cuesta. Después de verla recibes por escrito el precio completo: el modelo, el arranque y el seguimiento de cada mes. En el mismo papel va lo que se cobra aparte, como actualizar el modelo si cambia el proyecto, y nada que no esté ahí aparece después. El modelo y el arranque se pagan. El primer mes de seguimiento lo pagas solo si el primer informe que recibe tu cliente te convence, siempre que tu residente haya reportado desde su teléfono en la primera semana, porque con sus reportes se arma el informe. Y no hay permanencia: sigues mientras te sirva.
¿Qué recibe mi cliente?
Informes de avance firmados, con fotos, que salen del mismo modelo con el que se controla la obra. El primero llega en la primera semana de seguimiento. Si construyes para vender, son tu respuesta cuando tus compradores preguntan cómo va lo que ya pagaron. Un cliente que recibe por escrito cómo va su obra confía, y el que confía te recomienda.
¿Necesito Revit, licencias o una computadora potente?
No. El modelo lo armo yo, apoyado en un software propio. Tu residente reporta desde su teléfono y tu cliente recibe los informes listos. Tú no compras licencias ni equipos, y no contratas personal.
Solo tengo planos. ¿Sirve igual?
Sí, es lo normal. Trabajo desde los planos arquitectónicos en archivo digital y con cotas (desde un boceto, no): no diseño ni cambio tu proyecto. Con ellos armo el modelo del que salen las cantidades, el control de la obra y los informes. Con los de estructura e instalaciones puedo revisar antes de construir dónde choca una instalación con la estructura.
¿Reemplazas a mi residente o a mi equipo?
No. Tu residente sigue al frente de la obra; lo nuevo es que reporta desde su teléfono. Capacito a tu equipo para que las reglas de trabajo, quién entrega qué y cuándo, se usen en el día a día y no dependan de mí.
¿Ya lo estás aplicando en alguna obra?
Te lo digo como es: hoy lo estoy probando, como piloto, en una obra residencial de Quito. Todavía no tengo testimonios ni casos publicados. Lo que hay detrás son años en obra y en coordinación de proyectos. Y en la demostración ves en vivo cómo se controla una obra desde un solo modelo, antes de decidir nada.
¿Trabajas a distancia?
Sí. La demostración es por videollamada, el modelo lo trabajo a distancia y el avance llega con los reportes que tu residente envía desde la obra. Estoy en Quito.
¿Por qué contigo y no con quien cobra menos?
Pregúntale al otro dos cosas: de dónde salen sus cantidades y qué recibe tu cliente mientras se construye. Conmigo las dos respuestas salen del mismo modelo: lo que presupuestas es lo que se controla y lo que tu cliente ve en sus informes. Lo barato se paga en lo que no cuadra.